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Consejos USA: Por Washington en autobús

Metrobus en Washington D.C.
Metrobus en Washington D.C.

Seguimos con nuestros consejos para viajar a Estados Unidos. Hoy también en Washington, pero algo más ligero, el bus. Pero ¿y qué misterio tiene el bus? ¿quién no ha ido en autobús? Pues sí, pero como en cada sitio tienen alguna peculiaridad, vamos a contar nuestra experiencia por si sirve de ayuda.

El servicio de autobuses urbamos en Washington es operado por la WMATA (Autoridad de Tránsito del Área Metropolitana de Washington), al igual que el metro. Los autobuses van rotulados con el nombre “metrobus“, supongo que para crear marca y hacer ver que pertenecen al mismo grupo. Hay otras empresas que operan en Washington, pero están más dedicadas a la media distancia, conectan la ciudad de Washington D.C. con las ciudades cercanas en los estados de Virginia y Maryland (el Distrito de Columbia es pequeño y mucha gente vive fuera de la ciudad).

Para un turista, el sistema es el habitual, no tienes que comprar billetes ni tarjetas por adelantado, lo que es un alivio. Tan solo hay que subir al autobús y pagar con billetes o monedas en una máquina junto al conductor. En realidad no es una máquina expendedora, si no un “receptor de dinero”, ya que no comprueba el importe, ni da resguardo ni ticket ni nada. Por ejemplo, nosotros pensábamos que el precio eran $1.50 por persona y las dos veces que usamos el bus, pagamos $9 por los seis. Sin embargo, cuando nos bajábamos del último trayecto, vimos que el precio al pagar en cash (metálico) eran $1.70 por persona; pues bien, nadie nos dijo nada en ninguno de los viajes. (Pero bueno, mejor ver bien los precios en su página de tarifas :-) ).

El bus es muy cómodo si se conocen las paradas y los recorridos. Quizá esto sea su principal inconveniente. Como en todas las ciudades grandes, la red de autobuses es bastante amplia, con lo que para un turista es muy complicado, es mucho más sencillo el metro con un número menor de líneas y combinaciones. Pero si neceistas hacer algún recorrido especial que no cubra el metro, se pueden ver los mapas en su web, o en Google Maps, así se conoce el recorrido.

En nuestro caso, usamos principalmente el metro para casi todos nuestros trayectos por Washington, para hacer neustras visitas a la ciudad. Pero sí utilizamos el autobús para la llegada y la salida. El viaje entre Washington y Nueva York lo hicimos con Megabus, que tiene su parada en Washington algo retirada del centro (pero más cerca que la estación de tren); y para ir desde allí a nuestro hotel, vimos en la web que una línea de autobús iba casi de puerta a puerta, así que no nos lo pensamos más, nos apuntamos las referencias (número de línea, recorrido, paradas…), y allí todo fue genial, ningún problema.


Imágenes | dnotivol en Flickr
Enlaces | WMATA (Autoridad de Tránsito del Área Metropolitana de Washington), WMATA – Planificador de viajes, WMATA – Mapas de bus

USA día 4: Llegada a la Gran Manzana

Times Square
Times Square

Nuestro cuarto día de viaje volvía a ser eso, de viaje. Tocaba despedirse de Washington, una ciudad que nos había impresionado positivamente para volver a Nueva York, y comenzar la visita de la Gran Manzana.

Así que el día comienza con madrugón, maletas, y desayuno en el Starbucks de la esquina, eso sí, después de despedirnos de los piquetes del hotel, que allí seguían dando la matraca como todas las mañanas. Cogemos nuestro ya conocida línea 80 del bus urbano, y llegamos a la estación-solar-esplanada de Megabús. A la hora prevista sale nuestro bus, esta vez hemos conseguido coger los primeros asientos del piso de arriba, con mejores vistas :-).

Sobre las 14h, tras las 4 horas y media de rigor, llegamos a Nueva York. Al legar, tenemos que llamar a la agencia donde alquilamos el apartamento para que vayan a recibirnos. Así que en la primera entrada de metro, buscamos una cabina. Tras pegarnos un poco con ella (había que jugar con la combinación de meter moneda, marcar, descolgar…), conseguimos hablar con ellos: nos estarán esperando allí.

Tras un recorrido de unas 2 ó 3 paradas en metro, salimos a la que sería una de nuestras estaciones habituales, y toca ir andando 3 manzanas hasta el apartamento. Ahí ya pudimos ver nuestro barrio: el Midtown o Hell’s Kitchen; tenía buena pinta, muchos restaurantes, parece movido. Cuando llegamos, nuestro casero asiático nos recibe, nos da instrucciones del piso (WiFi, basura, dónde comprar…), nos cobra la parte que restaba y nos deja ya solos en nuestra casa neoyorquina. We’re in New York!!

No hay tiempo que perder, tenemos muchas cosas por ver, pero aún no hemos comido, y como nos harán falta algunas cosas para estos días, ahcemos una mini-lista y nos vamos a hacer la compra, siguiendo los consejos de nuestro casero, nos vamos a un supermercado Amish que hay en la novena, a dos bloques. Parece muy pijoterillo, con sushi y comida para llevar en la puerta, así que repartimos la compra entre este, y un Duane Reade, una mezcla de droguería-farmacia-supermercado que hay justo al lado (hay muchísimos en Manhattan).

Rockefeller Center
Pista de hielo y estatua de Prometeo del Rockefeller Center

Y por fin a la caller a ver cosas, pero después de haber comido, aunque sean las 4 ó las 5 (seguimos con nuestros horarios raros de comidas :-) ). Yo creo que sin decir un destino concreto por el momento, ponemos rumbo a Broadway, y en seguida ¡estamos en Times Square!. Es impresionante la cantidad de luces, anuncios, taxis, gente… que hay allí. Nos subimos a las escaleras rojas que hay sobre las taquillas de Tkts y no paramos de hacer fotos. No sé qué tiene este sitio pero estamos todos como embobados. La luz nos atrae, tantos anuncios… ¿estoy tonto, le estoy haciendo fotos a anuncios de Coca-Cola, Toshiba…?

Cuando conseguimos bajarnos de las escaleras rojas, comenzamos con el planning que teníamos preparado. En teoría hoy tocaba subir al Top of the Rock, pero como está un poco nublado, lo dejaremos para otro día. Aun así, nos acercamos a ver el complejo de edificios del Rockefeller Center. Allí vemos el edificio de la General Electric (donde se sube al Top of the Rock), el Radio City Music Hall, el Rockefeller Plaza, la pista de hielo con la estatua de Prometeo… ¿cuántas veces hemos visto esto en la tele o el cine?

Rodeando el Rockefeller Center, vemos la estatua de “Atlas sujetando al mundo” frente a la catedral de Saint Patrick (o San Patricio), así que entramos a verla. ¿Qué tiene este edificio “pequeñito” que consigue destacar tanto entre tanto rascacielos? Es rara la tranquilidad que se nota en el interior comparado con el ruido y bullicio que hay ahí fuera…

Al salir, seguimos nuestro primer paseo de contacto con la cuidad, andando por 5th Avenue, la quinta avenida vamos. ¡Cuánta gente por la calle! Eso sí, esto parece un escaparate de las tiendas más pijas del mundo: Louis Vuitton, Bulgari, Armani, Gucci, Chanel, Prada, Versace… y llegando a Tiffany’s decidimos darnos la vuelta y poner rumbo al apartamento.

Atlas y Catedral de Saint Patrick
Estatua de Atlas del Rockefeller Center frente a la Catedral de Saint Patrick

Ya de vuelta a casa, paramos en un deli de nuestra misma calle (bueno, avenida, la 9th Ave.), y compramos para llevar unos paninis (bocadillos calientes rellenos de cualquier cosa, desde pavo, pollo cajún, Phily cheese steak…). Y a coger fuerzas para mañana, que tocará… ¡subir escaleras!


Imágenes | dnotivol

USA: ¿Cómo ir de NYC a Washington?

Bus USA

Pues esa era la siguiente pregunta que nos hacíamos en la preparación de nuestro viaje. Y como siempre, antes de decidirnos, estuvimos estudiando todas las alternativas.

Lo primero que se nos ocurrió, dado que la distancia es grande (cerca de 400 km), fue alquilar un coche. El mejor sitio que encontramos en cuanto a precios es e-alquilerdecoches. Como somos 6, sólo nos quedaba como opción un monovolumen, con lo qrue sube un poco el precio, pero no es nada disparatado; lo dejamos como opción.

Lo siguiente a mirar era el tren, pero los precios de Amtrak, la red estatal interurbana de trenes, fue descartado al instante.

Y la opción que sería la definitiva, el autobús. Miramos las compañías conocidas como Greyhound, la que sale siempre en las películas, con el dibujo de un galgo. Los precios al comprar por anticipado, ya eran más competitivos, pero seguían siendo equivalentes al coche. La sorpresa fue encontrar dos compañías de bajo coste (Megabus y Boltbus), que hacen estas rutas, a unos precios estupendos. Además en su web se promocionan diciendo que en muchos de sus vehículos se incluye gratis la conexión WiFi y enchufes para móviles y portátiles en los asientos. Los billetes se pueden comprar con hasta 4 ó 6 semanas de anticipo, que es cuando sacan las tarifas desde un dólar.

En nuestro caso, por ejemplo, la ida y vuelta para los 6 se nos quedó en menos de 100 dólares (actualmente unos 70 euros). Ya os contaré la experiencia a la vuelta…


Imagen | LA Wad Chris en Flickr
Enlaces | Megabus, Boltbus, Greyhound, Amtrake-alquilerdecoches